Blog - Nunca estamos solas

Semana de cuidar la lengua. Las palabras. De dejar ir ese pensamiento recurrente que nos atormenta…

Semana de cuidar la lengua. Las palabras. De dejar ir ese pensamiento recurrente que nos atormenta.

Semana donde los astros se alinean de tal manera que se nos hace fácil decir de una y sin miramientos lo que hace tanto tiempo callamos. Y tal vez no de la mejor forma ni en el mejor momento.

Hay una diferencia entre poner un límite con serenidad a ponerlo en estado de emoción negativa. Léase, enojadas.
Cuando ponemos un límite después de haberlo pensado. Cuando decimos una verdad que tenemos atragantada y nos duele el pecho. Cuando dejamos salir lo que nos inunda y agobia. La tranquilidad viene avalada por la paz con que hablamos. La certeza de que lo dicho fue expresado desde un buen lugar. Así, al callar, no nos invade la culpa sino la serenidad.

Cuando reaccionamos, gritamos, nos salimos de eje, con razón o sin ella, después nos sentimos mal. No por el contenido, sino por la forma. Y damos marcha atrás para remediar la forma. No porque creamos que estamos equivocados en el contenido.

Entonces esta semana es un buen tiempo para estar atentos a nuestros impulsos verbales. Y de acciones. Que una cosa es ponerle la frutilla a la torta que venimos cocinando hace tiempo y ponerla sobre la mesa y otra es tirársela por la cabeza a otro.

Luego, es una semana para cuidar nuestro poder. Poder como capacidad de dominio de nuestra mente. Y para eso hay una sencilla receta. No odiar.

Palabra fuerte. Odio. Pero ¿cuántas veces lo sentimos aunque quede tan feo confesarlo? En mi caso hay personas que me hacen subir la sangre a la cabeza. Las conozco. Las tengo identificadas. Sé lo que me generan. Y aprendí que al pensarlas, al concentrarme en lo que hipotéticamente me hicieron les dejo abierta una puerta en mi mente para que entren y campeen por sus respetos. Los malos sentimientos propios son nuestra mayor vulnerabilidad.

Entonces, cuando siento que los pensamientos se me están yendo para lugares poco caritativos, comienzo a pensar en las buenas cosas que tengo para agradecerle a esas personas que me inspiran de una poco buena manera. Y te doy mi palabra que siempre, siempre he encontrado algo de bueno para rescatar en ellas y dar vuelta mis pensamientos negativos. Siempre. Sin excepciones.

Y es que quiénes nos rodean tienen un rol en nuestra vida. Ayudarnos a crecer. En el instante en que recordamos eso, todo se resignifica.

Con lo cual, esta semana es una oportunidad de recuperar nuestra fuerza. De controlar las formas y de estar seguras del contenido de lo que queremos expresar. Es momento de ganar la batalla más dura. La que nosotras mismas nos damos cuando se nos suelta la cadena, saltamos impulsivamente y sembramos nuestro propio caos.

Buena semana de encontrar el equilibrio en todas las áreas de la vida. Buena semana para recordar que no estamos solas. Que el desafío es para todas. Que salir airosas eleva la energía de quiénes nos rodean y nos permite evolucionar en Amor.

Simone Seija Paseyro
Lectora de Registros Akásicos

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